Dom. Nov 28th, 2021

EMISORA VIBRA POPAYAN

Energía que te mueve

Comienza la séptima temporada de “Yo me llamo”

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Con Jessi Uribe sentado en la silla de jurado, junto a Amparo Grisales y César Escola, el programa se renueva para encontrar al imitador perfecto. Esta vez, hay más concursantes e ídolos extranjeros.

Con la novedad de tener a Jessi Uribe en una de las sillas del jurado (junto a Amparo Grisales y César Escola), y a Valerie Domínguez y Carlos Calero en la presentación, este martes comienza la séptima temporada de Yo me llamo, concurso en el que se presentan dobles e imitadores de artistas como Ricardo Arjona, Isabel Pantoja, Cher, Britney Spears, Carlos Vives, Karol G, Maluma, Peter Manjarrés, Silvestre Dangond o Gilberto Santa Rosa.

Para Grisales, quien es la única que ha estado en el programa desde que se lanzó en 2011, este año el público verá en la pantalla chica un derroche de talento que no sólo incluye participantes de Colombia, pues también hay talento de Ecuador, Perú, Venezuela o México, quienes llegan al país en busca de una oportunidad en la industria musical.

Pero no la tienen fácil, pues deben enfrentarse a un jurado muy estricto que analiza tanto el talento musical, como la interpretación y la escenificación del personaje.

“Antes pasábamos a alguien si tenía el tono o si interpretaba un coro que se pareciera al del artista, ya no. El nivel ha subido y los participantes vienen muy preparados”, dice Amparo Grisales, quien admite que su ‘erizómetro’ se ha vuelto más exigente.

Sin embargo, reconoce que este programa musical se diferencia de otros por la Escuela yo me llamo, el lugar donde los 48 participantes aceptados van a pulir el talento, por lo que en ocasiones se enfrentará a Escola o a Uribe, quienes a veces no están dispuestos a aceptar un desliz en la etapa de audición.

Es así como la jurado se convierte en pieza fundamental del programa, pues a pesar de que ha sido conocida como la jurado más difícil de encantar, este 2019 tiene el reto de recordar que Yo me llamo tiene como objetivo brindar una oportunidad a los músicos empíricos, por lo que en un principio no se busca la perfección, sino la capacidad artística para representar bien un ídolo.

“Como yo llevo más tiempo, defiendo mi escuela porque he visto los milagros que se producen ahí”, enfatiza la artista.

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